top of page

Mamá Emprendedora

A propósito del día de las madres y el emprendimiento, tengo una amiga muy querida, a la que conozco desde hace más de veinte años.



Modista y costurera por gusto y necesidad, pero enfermera de profesión, cuando llegó junto a su esposo a México, venían con el propósito de estudiar y prepararse para su vida futura, con una carrera universitaria y regresar a su país de origen. Por circunstancias de la vida y problemas que nunca faltan, regresaron a su país y años después volvieron para quedarse. 


Varias veces que platicamos, ella mencionaba que le gustaría tener su propio taller de modas. Poco a poco se fue haciendo de diversas máquinas necesarias y útiles en un negocio como ese y con la ayuda de amigos y personas que pusieron en su corazón apoyarles, en la actualidad tiene un buen taller. Ya tiene el negocio que algún día en el pasado soñó.



Donde se hacen uniformes escolares, togas para graduaciones e iglesias, vestidos, pantalones, blusas, faldas. En fin, toda clase de indumentaria además de cortinas, sábanas, manteles, entre otras cosas, y hasta se tapizan muebles (sillones, sillas de escritorio, etc.).


Por cuestiones de enfermedad de ella y de dos miembros de su familia, tuvo que dejar su trabajo de enfermera. ¡Ahora su sueño es una realidad! Cuando se tiene fe y confianza, y se pone a Dios en primer lugar, todas las cosas ayudan para bien. No fue de la noche a la mañana, pero ahora hasta tiene dos personas que trabajan para ella, además de que su esposo e hijos también colaboran, haciendo de esta una empresa familiar. 


¿Conoces a alguien así? ¿Alguien a quien las vicisitudes de la vida la han llevado a emprender su propio negocio? Así como ellos tú también puedes hacer realidad tu sueño y tener tu propio negocio, recuerda, entre otras cosas, que debes:


  1. Tener una idea de negocio que te gustaría implementar.

  2. Asesorase con personas capacitadas en esos temas.

  3. Buscar los recursos financieros para iniciarlo.

  4. Hacer una lista del equipo necesario para llevar a cabo la producción, los materiales, las herramientas de mano, etc.

  5. Poner a funcionar tu empresa.


¡Se vale soñar! Pero no es suficiente… Realizar ese sueño y que tus clientes se sientan satisfechos con el producto ofrecido o servicio que les prestes, es la mayor recompensa que puedas obtener.


4 views

コメント


bottom of page